Así vivimos nuestro Día de los Juegos Tradicionales y del No Celular. Fue un día mágico donde las risas reemplazaron las notificaciones y los abrazos fueron la única red social. Ver a nuestros estudiantes jugar, saltar y bailar nos recordó que la verdadera conexión no necesita WiFi. Gracias a todos los que hicieron de esta jornada un momento inolvidable.







