Con fe, gratitud y esperanza dimos inicio dimos gracias a Dios por el nuevo año lectivo. A través de la Celebración Eucarística, nos reunimos como comunidad educativa para encomendar a Dios este nuevo comienzo, poniendo en sus manos los sueños, metas y desafíos que acompañarán este camino de aprendizaje.
Este espacio de oración nos invitó a reflexionar sobre la importancia de vivir los valores, fortalecer la convivencia y caminar unidos con respeto, compromiso y solidaridad. Que este año lectivo sea una oportunidad para crecer no solo en lo académico, sino también en lo humano y espiritual




